domingo, 18 de octubre de 2026

Entre trabajos

Hace unos meses comencé un proceso de selección. Un par de entrevistas y me cogieron. Así que ahora ando entre trabajos. Cuatro años de servicio en una consultora parecen más que suficientes. Y eso que no estaba del todo mal -tampoco del todo bien-. Realmente me apetecía probar algo nuevo. Otras formas de trabajar, quizá algo donde no fueras constantemente interrumpido por problemas y personas buscando notoriedad. Mirándolo con la distancia y la calma... Era un ambiente estresante y muy competitivo. Ese estar constantemente entregando a producción, con pequeñas microtareas, siempre urgentes...

Antes de empezar en la nueva empresa, he pillado una semana de vacaciones. Estoy aprovechando para hacer pequeñas chapuzas en casa: pintar la fachada y arreglos varios. El lunes fui con mi padre al campo, donde crece el orégano. El martes llevamos los borregos a la cooperativa, el miércoles madrugué para revisar las ovejas (con este calor, andan acostadas a la sombra en las horas centrales del día)... No he dedicado tiempo a escribir, leer, o pintar cuadros... Necesitaría más semanas de vacaciones para llegar a estar en paz, para tener tiempo de verdad. 

Tengo un amigo que está estresado. Es autónomo. Se especializó en el arreglo de electrodomésticos, pero hace todo tipo de chapuzas. Le llama mucha gente, a todas horas. Todo el mundo quiere hacerle trabajar, a todas horas. "Constantemente entregando a producción, con pequeñas microtareas, siempre urgentes". Pequeños egos compitiendo por darle prioridad a sus arreglos.

Los trabajos son duros, por eso necesitamos que nos paguen, por eso todo el mundo sueña con la jubilación... no para ser viejos, sino para dejar de trabajar para los demás y centrarnos en lo nuestro, o en los nuestros... para recuperar el tiempo.

No me dolió dejar el trabajo. Me han tratado muy bien y tenía una muy buena relación con los compis -de la consultora y también del cliente final-. Pero yo también he entregado lo mejor de mi. Era una relación laboral en la que yo he cumplido con creces, no creo que nadie tenga quejas de mis servicios.

A la tarde fuimos a Peloche... A última hora, después de las 8. Es cuando mejor se está. Es flipante cómo va cambiando la luz, las nubes, las charlas de las pocos grupos que van quedando en la orilla. El agua estaba caliente y en calma, ideal para nadar o simplemente flotar, mirando el cielo pasar. 

Esta semana no he tomado café. Y me siento bien. Despierto. 

Antes de despedirme, me invitaron a participar en unas entrevistas para incorporar un sustituto. Nunca había asistido a algo tan sucio. El caso es que los candidatos parecían estar dispuestos a someterse a ese cuestionario absurdo sobre conocimientos generales. Un sinsentido, porque todo se podía resolver con preguntas del tipo qué has estado haciendo? Cómo trabajas?... Pero, en tiempos de la IA y los buscadores de internet, seguimos obsesionados con el conocimiento enciclopédico -cuando resultan mucho más útiles, la actitud y las habilidades-.

Ya llevo unos meses en el nuevo curro. Está bien, los roles están bien distribuidos y cada uno hace su parte -al menos en los proyectos bien asentados-. 

Ayer, en el campo, estuve usando la desbrozadora con la cuchilla de sierra. En mi cabeza era muy fácil, pero la naturaleza es muy irregular, las jaras son muy duras, lo que cortas te cae encima... hay que practicar y probar para dar con la técnica apropiada a cada circunstancia.