domingo, 18 de enero de 2026

Los agujeros negros

Ya no me siento inspirado/animado a escribir. No encuentro tiempo, no se dan las circunstancias de solitud. Luego miro las estadísticas del celular y veo ese montón de horas perdidas en los agujeros negros del scroll y los reels infinitos... Todo está mal en internet. Me está generando pésimos hábitos, no consigo estar cerca de una pantalla sin estar checkeando cada 5 minutos: el tiempo, whatssap, face, correo, el chat del curro, compras... Me está dejando el cerebro frito. Necesito un  llados que me diga lo de la fucking panza, que empiece a orar, que madrugue más, que deje el alcohol y mis amigos para que mi futuro se llene de lamborginis y chalets en la playa.

Lo que más me relaja es cuando dejo el móvil aparcado y me pongo con mis tareas campestres: hacer leña, cortar los mamones, podar, pintar... 
Esto del blog, no. Porque tengo que hacerlo delante de una pantalla. Y ya he dicho que la pantalla está llena de agujeros negros. Me da pereza hasta consultar lo que yo he escrito -y la mayoría son notas personales, para mi yo del futuro, para mi yo perdido en algún agujero negro-. Tanto me he acostumbrado al contenido fácil, sexy y rápido que me lanzan a bocajarro, que me da pereza hasta leer lo que otros escriben -solo lo leo si es corto, directo, fácil y sexy-. Corren malos tiempos para Azorín.

"Nuestras vidas se consumen, el cerebro se destruyeNuestros cuerpos caen rendidos como una maldiciónEl pasado ha pasado y por él nada que hacerEl presente es un fracaso y el futuro no se veLa mentira es la que manda, la que causa sensaciónLa verdad es aburrida, puta frustración" - Cerebros destruidos